lunes, 12 de diciembre de 2011

Cuerpo, conciencia y biología celular





Tras largos años de búsqueda ya comienza una etapa edificadora de nuevos cimientos tan necesarios para los próximos años de la Humanidad, en dónde se hace necesario abordar los interrogantes sin tantos atajos ni explicaciones superficiales.


Para ello quisiera hacer hincapié en esta pregunta bien sencilla: ¿Cuántos de nosotros realmente percibimos nuestro cuerpo?


Todos podemos asearlo, alimentarlo, tonificarlo y embellecerlo incluso pero: ¿Cuántos de nosotros hemos desarrollado la conciencia de lo que este bello regalo que es nuestro cuerpo encierra?


Dentro de el se alojan numerosos átomos, moléculas, macromoléculas que conformaran luego lo que llamamos célula ( la primera conciencia que tenemos alojada en nuestro cuerpo).


Sí, es así, la célula es la primera unidad emocional, energética, psicológica, química, física y fisiológicamente evolucionada que nos conforma.






Ella es capaz de sensar el ambiente interno y externo, metabolizar, asimilar y realizar numerosas transformaciones y reacciones, no sólo de naturaleza química, física y electromagnética sino también de transformación conciente de la realidad.










Es allí de dónde surgen posteriormente nuestros tejidos, en donde al igual que en una constelación (macrocosmos), átomo (microcosmos) o una comunidad, ellas se unen con un fin común: "la evolución".


Miles de millones de estas redes de interrelaciones dan lugar a los seres superiores (órganos, aparatos, sistemas) todos ellos están formando parte de verdaderos núcleos complejos.


En nuestras células, el NUCLEO no sólo es el lugar en dónde fenómenos tan complejos como la replicación del ADN (aumento del número de copias) y la síntesis de factores de transcripción (promotores de la sobrevida, diferenciación o muerte celular) ocurre.
Si lo definiéramos bajo un contexto económico de producción el núcleo funcionaría como una fábrica que le da valor agregado a una materia prima (factores de transcripción) y al igual que una fábrica que busca satisfacer las necesidades de la sociedad asimismo lo hace el núcleo para las células y su entorno.


A diferencia de otras organelas el Núcleo posee una ENERGIA CONCIENTE.


Pero, ¿Qué es la CONCIENCIA?


Durante miles de años diferentes etnias han intentado definirla, percibirla y trasladarla a su esfera diaria, algunos grandes nombres aún resuenan como eco de haberla hallado y vivenciado (Lao Tsé, Buddha, Los Vedas, Chamanes, los Lamas Tibetanos, entre otros).


Pero muchos de nosotros no podemos alcanzar con facilidad el contacto con la conciencia pero no porque no tengamos la potencialidad de hacerlo sino porque hemos sido enseñados a percibir el mundo de otra manera.


La conciencia se podría relacionar con las células, es decir, es ese estado de unidad que les permite estar integradas unas con otras manteniendo ese sentido de unidad y coherencia.


El núcleo usando esa ENERGIA CONCIENTE moldea, refleja e integra la esfera de la realidad que contiene a esa célula y al grupo de células del que ella forma parte.


Llegar a un organismo superior no sería posible sin este flujo:

Esta es la base de la evolución tanto a nivel individual como ecológico en el micro y macrocosmos. Todo en la naturaleza atraviesa estos ciclos de diferenciación, proliferación y muerte.


Les propongo tomar una caminata y observar como surgen la tierra, el agua, el aire, las plantas, los demás seres vivos, las estrellas y demás actores de nuestro Universo vivo y latente.


Por ejemplo, cuando la lava ardiente sale estrepitosamente del volcán, su proliferación la lleva por las laderas a cientos y cientos de km desde dónde emergió posteriormente tras miles de años ella toma forma de roca y muere a través de la erosión dando origen al suelo que pisamos todos los días, el sostén de toda la vida ya está entre nosotros.


De igual manera la proliferación permite satisfacer las necesidades de otro grupo de células, así como las plantas las de los animales y los demás miembros de las cadenas alimentarias y de degradación.


"Siempre hacia adonde observemos el sentido de Unidad (conciencia) reina y prima por sobretodas las cosas".


"Es sólo cuestión de estar atentos a lo que pasa hacia adentro y hacia fuera de nosotros".


Enfoquemos nuestra atención y maravillosas cosas encontraremos listas para abrazarnos y llenarnos de comprensión.


Saludos, Soledad y Albert.