jueves, 20 de marzo de 2014

Vengo a llamarte a Casa.


Aquellos que resuenan con mis palabras y se siguen internamente, encontrarán ese lugar y conocerán su plentitud, su gozo y totalidad.
Vengo a llamarte lejos del sufrimiento,
del miedo y de una vida de lamentos hacia tu propio Ser divino.
No vine aquí para contarte historias bonitas,
a exitar tu imaginación o anotarte en algún largo programa, sino a mostrarte qué tan disponible está la Verdad, y a recordarte que nunca estás separado de Ella.
Nadie en este planeta está lejos de la Verdad en el Corazón y aún el mundo es tan vasto y variado en expresión.
La más grande bondad y la más grande maldad están aquí.
En el bosque de la dualidad y la complejidad debes encontrar tu camino a Casa.
Debes ganar de vuelta tu Ser. La sabiduría y la confianza serán tu brújula.
Muchas voces vinieron a llamarnos, pero hoy estamos aquí porque recién nos llama la voz de Dios, el Amor, la Verdad.
No vengas hasta la mitad, sino ven completamente a casa.
Sé que la voz que te llama es de verdad y es la Verdad
y que donde estás siendo llamado es también Real.
Es dentro de tu propio Corazón.
Es lo que me da la fuerza de estar aquí.
Amo ver a los seres siendo liberados de la hipnosis del condicionamiento; de miedos, proyecciones falsas y el apretón del ego.
Y sé que ser liberado no es difícil.
Requiere solo apertura y el deseo sincero de ser libre.
No necesito escuchar nada de tu pasado.
Tus historias no me interesan.
No es así como te conozco.
Te conozco sólo a través de tu Corazón.
Ésa es mi verdadera conexión contigo,
el poder viviente de Dios.
Es Eso lo que yo respondo de ti
y es sólo Esto que conozco.
Sólo puedo recordarte Esto al señalarte lo obvio en ti una y otra vez.
Ahora debes responder a lo que te señalo.
Esto completará este yoga de ver.
Encuentra y sé uno con Esto que es imperecedero.
Fúndete en lo Absoluto.
No te vayas a dormir.
~ Mooji
20 de marzo de 2014