miércoles, 18 de abril de 2012

Comprendiendo la Naturaleza de la Mente: Parte I


Resumen de las primeras Reuniones del grupo de Ciencia y Tradiciones Ancestrales:

En ellas hemos desarrollado varios aspectos sobre la comprensión del ser humano. Como por ejemplo la conciencia, los pensamientos, el cuerpo y enfatizando bastante en pensamientos y mente intentando aproximarnos a la verdadera naturaleza de ambos.

Acerca de la naturaleza de la mente, en la última reunión que se dió el primer sábado de abril contamos con la presencia de algunos amigos que conocimos hace un tiempo atrás y las charlas estuvieron bien amenas, más allá de los ejercicios propuestos  con los cuales intentabamos aproximarnos a que cada uno de los participantes pudiera definir desde su sentir diferentes aspectos relacionados a la mente y vincularnos luego con las diversas áreas del conocimiento, tales como la antropología, ciencias duras y tantas otras así como también con la vida cotidiana.

Los ejercicios propuestos para esa fechas tenían que ver con la naturaleza de la mente y la compresión de su existencia. Para empezar quisimos superar la idea de que la mente es propia de los seres humanos o de los animales y usamos como primera herramienta la conexión con los árboles.

¿Árboles? ¿es que acaso los árboles piensan y tiene mente? Esa sería la primera pregunta que cualquiera se pudiera hacer, pero sí y de hecho fue la mejor forma de comprender de que se trata esta unión de la ciencia y las tradiciones, es ir acercándonos cada vez a la recuperación de nuestro propio contacto, al sentir y desde el interior redefinir lo que ya está conceptualizado y asumido desde miles de años atrás.

La respuesta a estos interrogantes es que todo pero absolutamente todo tiene mente y desarrolla un manejo de la energía a conciencia, salvo los seres humanos que aún nos encontramos redescubriendo estos pilares necesarios para dar el salto hacia una humanidad mas unida al Todo.

Para hacerlo dedicamos los primeros minutos en dar un curso acelerado a los nuevos integrantes de cómo aprender a percibirse y conectarse con la sensación de conciencia, sus pensamientos y su cuerpo, de la que ya hemos hablado en otras entradas de Ciencia y tradiciones ancestrales.  
 
Luego de eso, comenzamos a sentir en los árboles las diferencias de vibración que emana de ellos al pegar las manos o al alejarnos de ellos, esto es tan sencillo pero tan pleno que invitamos a nuestros amigos lectores a retomar el contacto con nuestros árboles y con la naturaleza misma.

Los resultados de esta experiencia para todos fue muy sorprendente, porque cada uno pudo palpar la diferencia de vibración de cada árbol y de cada uno de nosotros como personas al entrar en contacto con ellos o soltarlos y alejarse.

Así se puede entender una de las primeras características de la mente, la cuál es una plástica de energía que permite conectarnos con nosotros mismos y con el ambiente, dando respuestas que afectan toda la vibración del cuerpo.
Tal efecto en nosotros es reconocido por medio de las emociones humanas o incluso por las reacciones que todas las células de nuestro cuerpo obtienen como respuesta a un estímulo, afectando a la persona como un todo y no solo localizadamente.




A partir de este punto es dónde la charla se volvió mas nutritiva para cada uno de nosotros, ya que luego de hacer cada una de las experiencias nos reunimos a dialogar sobre las comprensiones de lo que habíamos observado por contacto directo y cada quién fue redescubriendo aspectos de sí mismo a través de estos ejercicios sencillos y del compartir con los otros.

Fue muy interesante como muchos pudieron hasta discernir con profundidad estados internos al hablar sobre las experiencias para contactar a la fuente generadora de la energía de la mente, la que le llamamos ente.

Al mismo tiempo una de las más interesantes implicaciones de la mente es que no está disociada de lo que vivimos sino que más bien  en ella se consolidan una serie de estructuras de energía, sobre las cuales basamos nuestra autoimagen, autodefinición y conceptos. Nosotros somos lo que pensamos tal cual lo dijesen pensadores de otros tiempos.

De allí que nos sea tan difícil el camino de transformación conciente en la vida diaria y bajo las propuestas de ella. 

Esta parte de las experiencias fue muy importante porque nos dio mucho hilo para tejer, ya que nos coloco en estudiar más a fondo ese propósito inicial de qué es la mente, porque si es un medio para conectarnos con el entorno, la manera de mantener esta dinámica de una forma eficiente es por medio del reconocimiento de la misma, ya que eso nos puede determinar que pensamientos son incoherentes para un funcionamiento estable del organismo y las emociones. Y desde ese lugar de conciencia comenzar a transformarnos.


Ahora quedan muchos desafíos más sobre la mente, sobre la misma naturaleza humana, ya que del estudio desde la mirada interna de lo que pasa en el cerebro, la conciencia y la integración de todos estos aspectos, pueden aparecer varias certezas sobre la base en la que estamos parados y actuando todo el tiempo.

Estas comprensiones pueden ser un pilar en diferentes áreas de la vida, sobre todo en las más importantes como es la vida diaria, el comportamiento social, la educación y la misma ciencia. 
Ya que en si misma, las estructuras del pensamiento científico tienen actualmente limitaciones necesarias para mantener sus premisas, las cuales las alejan de la sensación del cuerpo, energías y conciencia las cuales son fundamentales para comprender todos los cuestionamientos en el orden de las ciencias de la vida sobretodo, pero más allá de las limitaciones seguimos siendo humanos con la necesidades concretas las que no están limitadas por conceptos.
Eso es todo amigos por ahora, seguimos en contacto, muchas gracias a todos por estar!!!

Besos, Sole y Albert.


 


Todo este material esta bajo derechos de autor, les agradecemos compartirlo y cualquier comentario o consulta preguntar a: multiconciencia@gmail.com

Gracias!